Adiós a dos grandes del cine

Durante el mes de junio la industria de Hollywood se ha despedido de dos grandes figuras del celuloide que, respectivamente, han aportado mucho al séptimo arte en diferentes disciplinas.

Por un lado, el domingo día 7 murió Christopher Lee a los 93 años en Londres, la misma ciudad que lo vio nacer el 27 de mayo de 1922. El actor, que recibió la distinción del mando del Imperio Británico , por la que tenía el tratamiento de “Sir”, debutó en el cine en 1948 en la adaptación de Hamlet dirigida por Lawrence Olivier, pero fue en la década de los 50 cuando se erigió en todo un icono del cine de terror gracias la productora Hammer con filmes como La maldición de Frankenstein (1957), Drácula (1958) o La momia de 1959, el mismo año en que rodó El perro de los Baskerville, basada en la novela protagonizada por el detective literario Sherlock Holmes .

Fu-Manchú es el personaje que hizo famoso a Christopher Lee, con el que adquirió el papel de malo de la película, tal como demostraría interpretando al antagonista al que se enfrenta el James Bond encarnado por Roger Moore en El hombre de la pistola de oro. En las dos últimas décadas, el actor británico ha aparecido en el papel de Conde Dooku los episodios II y III de la saga Star Wars, titulados El ataque de los clones y La venganza de los Sith, respectivamente, y como el brujo Saruman de las trilogías tolkienianas El señor de los anillos y El Hobbit. Christopher Lee fue un actor capaz de dotar de carisma los personajes que interpretó.

La otra defunción que ha conmocionado este junio el mundo del cine ha sido la de James Horner, que el día 22 murió a los 61 años en un accidente de aviación en Santa Bárbara (California), al estrellarse la avioneta en bordo de la cual viajaba.

James Horner fue compositor de bandas sonoras, que llevó la batuta a las órdenes de cineastas como Ron Howard para filmes como Cocoon, Willow, Apolo XIII o Una mente maravillosa. James Cameron le requirió para componer la música de las cintas Aliens, el regreso; Titanic (la cual incluye el tema My heart will go on interpretado por Celine Dion) o Avatar. Otros directores que solicitaron los servicios de James Horner fueron Walter Hill, para Límite: 48 horas y Danko: calor rojo; Joe Johnston, para Rocketeer; Mel Gibson, para la oscarizada Bravehart; o Jean-Jaques Annaud, con quien trabajó en la banda sonora de El nombre de la rosa y El último lobo, que será el trabajo póstumo del músico, dado que la película aún no se ha estrenado.

En toda película que se aprecie es tan importante una buena interpretación como una música emotiva que la enfatice. Descansen en paz.

* Texto original en catalán.

Fotos: wikipedia

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