UN SECTOR EN FUNDIDO A NEGRO

En los últimos 25 años, Barcelona ha asistido a un alud de cierres de salas cinematográficas, algunas de emblemáticas. Los factores que han propiciado el declive de los popularmente conocidos como cines de barrio son diversos. De entrada, en los años 80, el auge del sistema de vídeo doméstico (VHS, desplazado por el DVD y el actual Blue Ray), internet o la venta ambulante de copias de películas grabadas ilegalmente (un comercio sumergido afortunadamente erradicado). Sin embargo, la puntilla la ha asestado la aplicación del 21% del IVA sobre el precio de las entradas para espectáculos diversos. Actualmente, son tres las empresas que se reparten la gestión de los 111 centros de proyecciones audiovisuales que hay en toda Cataluña, que suman un total de 658 pantallas: Cinesa, Lauren y Balaña (también propietaria de varios teatros)

MODELO OBSOLETO

Entre 1997 y 2013, prácticamente desaparecieron todos los cines monopantalla, que en sus últimos años de existencia, fueron perdiendo espectadores en favor de los cines multisala, que ofrecen un abanico de estrenos más diversificada. Otra ventaja a favor de estos espacios es una tecnología de proyección más moderna, así como una disposición de las butacas, situadas en filas escalonadas que permiten una visión más panorámica.

Un ejemplo de cine monosala en desaparecer fue la Arcadia, en el pasaje homónimo, en la calle Tuset. Inaugurado en 1957, subsistió hasta su cierre el 31 de julio de 1998, siendo The brave la última película exhibida. Su lugar lo ocupa actualmente una tienda de accesorios para motoristas.

En 1999, la cadena Cinesa vendió tres de sus salas de película única: Arkadin, Astoria y Bailen, en activo durante 25 años (abrió en 1974), reconvertido en el supermercado que es hoy. Posteriormente, la empresa gestora se desharía de los cines Balmes (Actualmente un spa) y Waldorf, en la calle Floridablanca.

El 8 de junio del 2000, el cine Abc, ubicado en el número 306 de la calle Balmes bajó la persiana, con el cartel del filme Hechizo en el corazón presidiendo la marquesina.

Desde 2010, el edificio que albergaba la vetusta sala de cine Rex (inaugurado en 1940), permanece abandonado y tapiado, sin un futuro definido, aunque lo más probable sea el derribo.

El derribo, sin embargo, es el destino fijado para otro cine cercano al antiguo Rex: el Urgell, sin actividad desde mayo 2013 (ni el sistema de proyección en 3D la ha salvado), el terreno del que la ocupará un supermercado que además constará de un acceso a una isla interior ajardinada.

ENGULLIDOS POR UN GIGANTE DE LA MODA

Los extintos cines París, en la avenida del Portal del Ángel fue inaugurado en 1928, inicialmente de una única pantalla, pero a raíz del incendio que el devoró 1988, el local fue reformado, ganando una sala extra. Sin embargo, el establecimiento cerró definitivamente en 2007, para convertirse en una tienda de moda de una conocida firma.

Este es el nexo que tiene en común el París con el cine Rambla de Terrassa, dado que el espacio que ocupaba es ahora una franquicia de la misma cadena.

OCIO DESBANCADO POR LUJO

El paseo de Gràcia es el eje comercial con más tiendas de lujo por metro cuadrado de Barcelona, ​​pero también el que más cines ha perdido, como el Savoy; el Fantasio (ambos clausurados en 2001); el Publi, el local del que la ocupa actualmente una tienda de cafeteras o el difunto Fémina, destruido por un incendio en 1991.

El único establecimiento de proyecciones cinematográficas que aún queda en esta emblemática arteria, máximo exponente del modernismo es el multisala Comedia, albergado dentro del palacio Marcet, el último vestigio de la burguesía barcelonesa entre finales siglos XIX y principios del XX.

En la vía adyacente al paseo de Gracia, Rambla de Cataluña, existió hasta el 19 de diciembre 2013 (fecha de su cierre, hecho del la que se hizo eco el periodista, Jaume Figueras) el cine Alexandra de tres salas, que ganó una cuarta raíz de la unión con su “hermana” Alexis, en 2006.

CUANDO SE APAGA LA PANTALLA, SE LEVANTA EL TELÓN

Algunas de las salas de proyección pretéritas de Barcelona no han desaparecido por cambio de negocio, sino por cambio de actividad relacionada con el entretenimiento. En otras palabras, la conversión de cines en teatros.

Locales como el Borrás, Club Capitol, Novedades (cerrado y vallado) o Coliseum han permutado en los últimos años su oferta cinematográfica para la programación de espectáculos escénicos.

DIVIDE Y VENCERÁS

Actualmente, los únicos centros de exhibiciones fílmicas que perduran, son los multisalas, en muchos casos integrados en centros comerciales, un emplazamiento estratégico para atraer espectadores potenciales. Algunos cines con cartelera diversificada, sin embargo, se encuentran fuera de estos complejos lúdicos, como son los multicines Bosque, Aribau, Club Doré, Verdi o el reciente Balmes (estos dos últimos proyectanpelículas en versión original).

Sin embargo, el modelo multisala no es garantía de supervivencia, dado que algunos establecimientos de este tipo han sucumbido a la crisis del sector, como los cines Universidad, cuya titularidad había pasado de la cadena Cinesa (entonces, el local se llamaba Pelayo), a Lauren, también propietaria del establecimiento clausurado el paseo de Maragall en 2014 (ahora es un supermercado).

Mención aparte merece el multisala Maremagnum, cerrado en 2015 (justo un año después del óbito del adyacente Imax Port Vell) y reconvertido en una tienda de moda.

Para entender el porqué del traspaso de la sucursal del circuito Cinesa, los factores mencionados al principio del artículo, hay que sumar el incidente mortal ocurrido en 2002 en una discoteca situada en la misma zona de ocio. Este suceso suscitó entre la gente reticencias sobre la seguridad en el complejo lúdico inaugurado en 1995.

Cada cine cerrado deja un puñado de personas en paro: vendedores y controladores de entradas, acomodadores o técnicos de proyección. Si no se revierte la actual situación de las salas de exhibición cinematográfica en Cataluña, es muy probable que este sector, gravemente tocado se vuelva en un fundido a negro.

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