Amor flamenco

En el sonido de una guitarra
yo cantaba divertido
bajo el rocío de la tarde,
mientras que ese vestido de gitana
me dibujaba amaneceres lentos,
de cantos bellos
en un cajón de baile de flamenco.

¡Y qué alegría!
Bailando en esa tarde de ensueño.
Todos los atardeceres
eran cortinas de terciopelo,
de sueños,
de dibujos,
de sombras,
de coreografía.
Y con todo esto me diste vida,
gitana de verde esmeralda
que contigo el ritmo ya lo sueño
en hermosos cristales de espejo
y de viento.

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