El horizonte y el mas allá

Navegando por el mar

me relajé.

Navegando por el mar

sumergí mis penas.

Navegando por el mar

escuché el viento como me decía

‘te amo’.

Navegando por el mar

afloraban alegrías

y sin saber porqué

me enamoré.

¡Existe la posibilidad de encontrar el más allá!

¡Existe la posibilidad de naufragar!

¡Existe la posibilidad de dejar de existir!

Pero la verdad, eso a mí no me importa

siempre que pueda estar junto a ti.

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