Desigualdad con la libertad

La libertad termina cuando no se respeta la voluntad de la otra persona. Por eso he decidido hacer un artículo para hablar de la importancia que tiene el respeto, la moralidad y la dignidad para todos, sea o no persona con discapacidad.

¿Confundimos lo que es la libertad con poder tener el control de una persona con discapacidad y que acabe siendo impuesto sin que la persona sea consciente?

¿Realmente sabemos que es la libertad? ¿Sabemos distinguirla?

Si me formulo estas preguntas se debe a que las personas que tienen una discapacidad diagnosticada se les hace creer que tienen libertad, pero la realidad puede ser una muy distinta.

¿Esto termina siendo una sobreprotección y un engaño para quien lo hace y por quién o recibe? ¿O es una falta de autoestima e inseguridad por la persona que adopta esta actitud?

Porque entonces quien lo recibe en cuestión, la persona con discapacidad, queda anulalada personalmente. Mayoritariamente, se nos educa como si viviéramos en un mundo ficticio, no realista; en una burbuja que nos protege de todo lo que nos rodea.

Este es uno de los hechos que más me preocupa, que en un futuro cuando tengamos que estar solos sepamos espabilarnos o encontrar soluciones a aquellos problemas que se nos presenten. En caso contrario, nos podemos dar un buen batacazo que nos puede dejar hechos polvo si no tenemos las herramientas para poderlo afrontarlo como es debido.

¿Realmente es plenamente necesario que vivamos en un mundo aparte? ¿Seguimos pensando que el aislamiento es bueno tanto para las personas con o sin discapacidad?

La inclusión comienza por pensar que algún día podría pasarte a ti. Por eso hay que conocer el mundo desconocido que nos rodea. Porque 1 de cada 4 personas es propensa a tener enfermedades mentales y esto sólo es un esbozo de lo que nos puede pasar a medida que nos hacemos mayores.

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