El Barça de Luis Enrique se complica la temporada

Ya estuvimos avisando del problema del exceso de confianza producido por el colchón de puntos de ventaja desde el empate en el Madrigal frente al Villarreal de la jornada 30. Cabe recordar que la última victoria en el campeonato nacional fue la goleada al Getafe en la jornada 29.

La plantilla blaugrana se dejó llevar por una euforia que también arrastró a su propia afición. Desde entonces nadie podía ni imaginar que no tendrían rival que les hiciera sombra hasta ahora.

Como bien sabemos todos que cuanto más arriba te encuentras más fuerte será la caída; como ya lo vimos en la primera parte frente al Atlético en la Champions y que los blaugrana no resolvieron hasta la segunda mitad.

Los jugadores del Barça quedaron en evidencia en el clásico contra el Real Madrid. Algunos periodistas coincidieron que el equipo barcelonista menospreció la disputa de la contienda por el homenaje al maestro Johan Cruyff.

Con este panorama el Barça llegaba a Anoeta con el mal recuerdo del año pasado. De esta manera se veían obligados a ganar si quieren cantar el alirón lo antes posible.

Pero lejos de hacer los deberes y ganar los tres puntos ―aunque no sería por falta de ocasiones― el tempranero gol de Oyarzabal en el minuto 5 de la primera parte no hizo más que avivar el maleficio del estadio donostiarra donde los barcelonistas no ganan desde el 2007.

Durante toda la segunda mitad, los hombres de Luis Enrique se acercaron más a la portería contraria, pero se toparon con un gran portero que supo estar a la altura poniendo el cerrojo a su marcador.

Queda demostrado que cuando la MSN (Messi, Suárez Neymar) no está al completo ―sobre todo cuando falta el uruguayo― se nota más que nunca que cuando están desconectados el equipo no funciona.

Esto hace que el resto de la plantilla se desestabilice y no llegue a cumplir  con su cometido, aunque no será porque no le ponen ímpetu en ello.

Este resultado negativo sí que es de los que ponen en peligro el título liguero y llega justo en el momento precisamente más duro para el equipo blaugrana.

En Barcelona ahora es cuando se les encienden las alarmas y podríamos sacar la conclusión de que el Barça de Luis Enrique se complica la temporada.

A falta de 6 jornadas para la que acabe la liga y con el compromiso europeo de la Champions del miércoles, el club barcelonista ahora tendrá que sacar fuerzas de donde no tienen si quieren seguir vivos para conseguir los títulos que ansían.

Todo está es sus manos y solo ellos pueden culminar la temporada victoriosa o como no conseguir nada. Cada vez más, el aficionado puede estar perdiendo la confianza en su  club; pero sabemos que son capaces de darlo todo como de tirar la temporada por la borda.

Pero una cosa esta clara, si lo consiguen todos lo celebraremos. Más que nada porque sabemos que con el equipo que tenemos no queremos pensar que nos podamos quedar sin títulos. Además, porque la esperanza es lo último que se pierde.

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