LA ESCUELA ORDINARIA, UN EJEMPLO DE VIDA

En el artículo “El síndrome de Down y yo” explico que hay gente que no sabe dónde estudiar: si en la escuela ordinaria o al especial.

Cuando hablamos de la escuela ordinaria significa que nos adaptamos todos: las personas con discapacidad intelectual y los profesores. Nos relacionamos todos con todos con normalidad. En cambio, la escuela especial es una forma de mantener los estudios a nivel de las personas con más dificultades si bien es cierto que, según mi experiencia, hay más control.

Se deberían mantener las escuelas ordinarias como ejemplo de vida porque en ellas te sientes integrado en la sociedad. La inclusión de las personas con discapacidad intelectual es muy importante porque simplemente somos como la gente que nos rodea. Nosotros no somos diferentes. Se nos debe tratar como se trata a todo el mundo.

Igualdad y desigualdad

La libertad y la igualdad tienen que ver con el derecho a elegir nuestra vida y la forma en que queremos hacer las cosas. En cambio, la desigualdad es una manera de ver en la que nos quitan el derecho a decidir por nosotros mismos. Hay gente que piensa que no somos capaces de hacer algunas cosas y eso nos quita nuestra libertad. Debemos hacer ver que las personas con discapacidad somos personas igual que todos. Tenemos el derecho a decidir. Es decir, cada uno debe hacer lo que le gusta. Debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros.

Gracias a mi experiencia he visto que en la vida no debe haber una escuela especial por ser como eres, sino que necesitamos escuelas que nos quieran tener como cualquier otro estudiante.

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