Vivir con el síndrome de Down

 


Ana Coimbra


 
Cuando empecé en el colegio me daban clases de apoyo, ya que yo era el único del alumnado con un cromosoma de más.  La integración, tanto con los compañeros como con el personal docente, fue tan buena que enseguida me convertí en uno más.

De los vecinos del barrio, enseguida noté en la mirada de cada uno de ellos un trato más infantil al correspondiente a la edad que yo tenía. Dentro de la familia, jo era como un juguete para mis hermanos y hermanas, cuyo trato mis padres no entendían, ya que yo, para ellos, era uno más.

Me fue fácil hacer amigos, aunque quizás ellos tenían algo de reparo a la hora de acercarse a mí. En lo que respecta al trato femenino, dentro de mi entorno de amistades, era totalmente diferente. Tal vez porque les despertaba curiosidad o porque les llamaba la atención, de esa manera es como conocí el primer amor.

Como cualquier niño pequeño era muy travieso. En la infancia vivir con el síndrome de Down no es muy diferente. En la edad adulta ya no es lo mismo. Se empieza a tener más consciencia y las responsabilidades son  más evidentes, pero yo aún seguía siendo el acomodado de la familia. Entonces fue cuando empecé un curso puente entre el centro escolar y la escuela de aprendizaje, en la que empecé a relacionarme con muchas de las personas que hoy forman parte de mi entorno.

No tardaría en encontrar mi primer trabajo en la Fundación Catalana Síndrome de Down. Antes de este trabajo, ha había ocupado otros puestos en prácticas dentro de la Fundación.

A la hora de encontrar trabajo, el hecho de tener síndrome de Down no es ningún impedimento, aún a pesar de los prejuicios de la sociedad y que, a día de hoy, encontrar un puesto digno es tanto como pedir peras al olmo. Cuando llevaba siete años en la Fundación, tuve la suerte de que Juan José Millás realizara un reportaje sobre mí en un periódico de tirada nacional, hice varios anuncios televisivos y también participé en una tertulia de radio. Era evidente que provocaría envidias en mi entorno, tanto entre familiares como amigos.

En la vida como en todo lo demás hay que deber superar los retos y las barreras. Actualmente sigo trabajando, ya fuera de la Fundación, en un trabajo que me consiguió esta entidad. A lo largo de mi trayectoria tanto personal como profesional, he conseguido todo lo que tengo gracias a la gente que me rodea y precisamente gracias a ellos, ahora soy alguien importante, cosa que tiene su mérito. Un mérito que, como siempre, se debe a un sacrificio y a una fuerza de superación. No todos ponen de su parte para que salgamos adelante personas como yo, que somos muchos y necesitamos más ayuda y más apoyo.

Conseguir integrarse en la sociedad siempre va a ser un reto difícil para los que tenemos un cromosoma de más pero nunca podemos decir que sea imposible. Si yo lo he conseguido, los demás también pueden. Tenemos que convivir con aquellas personas que aún a día de hoy nos siguen viendo y tratando como a niños, cierto es que es injusto y quizás lo podríamos evitar. Pero lo que es inevitable es que en la vida tiene que haber de todo y gente para todo.

* Texto original.

5 Comments on “Vivir con el síndrome de Down

  1. Lo primero de todo felicitarte por este artículo tan claro y sincero!!! lo segundo es darte mil veces gracias, porque gracias a que teneis la voluntad de publicar vuestras opiniones, proyectos,vivencias, sueños y recuerdos…nos lo poneis mucho más fácil a los papás que, como yo, quieren dar lo mejor a sus hijos, y siempre tienen miedo de equivocarse!
    Me ha encantado!

    Gracias de nuevo! Un abrazo!

  2. Muchas gracias por un articulo tan interesante. Gracias a personas como tú puedo entender qué preocupaciones tendrá mi hija cuando se haga mayor, ya que ella también tiene un cromosoma más, igual que tú.
    Enhorabuena!

  3. Està clar que els pares anem desesperats a la caça del millor pels nostres fills, siguin com siguin, però quàn aquests néixen amb una discapacitat se’ns disparen totes les alarmes i s’instala dintre nostre una mena d’ansietat que multiplica per infinit el nostre desig de fer la nostra feina insuperable. Per calmar aquesta ansietat i tornar-nos a la normalitat i a la realitat de la vida no hi ha medicina millor que les vostres paraules. Al igual que la resta de pares, us felicitem i us donem les gràcies per aquest tant encertat espai. Molts ànims a tots!!!

  4. Gracies Paco, pel magnific article! soc mare d’una preciosa nena, que tambe rebia classes de suport per ser l’unica amb S.Down a l’escola. Al comencar l’ESo,et surten nous reptes i moltes duptes, de si fas el correcta. Les teves paraules i reflexiòns hens ajuden molt. No sempre es facil, i cada cas es diferent, pero crec que val molt la pena, la integraciò de les personas amb dis-capacitat,que SI son capacos de grans coses.
    Ànims!!!
    Salutaciòns

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