Baloncesto

 

 

Cuando era pequeña, en la escuela, me hacían practicar el baloncesto cuando llegaba la hora de gimnasia.

Lo que nadie sabe es que, cuando llegaba la hora de comedor, cogía el balón y jugaba. Lo hacía sola, el caso es que me gustaba. Incluso me cogió una obsesión con Michael Jordan y me compré la bolsa de deporte de los Chicago Bulls. Aun me acuerdo de que también tenía una gorra. Fue tanto el tema que, cuando salió la película Space Jam, la vi más de una vez. Mis padres cogieron una cinta de vídeo y me la grabaron de la tele. Me hizo tanta ilusión que llegué a hacer un collage como funda.

En cada momento, cuando tenía tiempo a la hora del patio, me inclinaba a hacer salvajadas, como hacer pasos o canastas desde lejos. Se me daba bien, aunque le tenía miedo a la pelota y más de una vez se me rompieron las gafas.

Cuando puedo voy a ver a la Peña, eso sí, cuando se trata de partidos a los que los encuentro algo interesante, sino no. No soy una forofa de la Peña, considero que me gusta, que me entretiene y el juego me encanta. Yo creo que es el juego que me cautiva, y me cautiva tanto que incluso animo al DKV Joventut.

Lo que solía hacer era utilizar la bolsa cuando iba a natación y la gorra cuando iba de excursión con la escuela.

 

* Texto original en catalán.

2 Comments on “Baloncesto

  1. Me recuerdas a mi de pequeña. Yo también jugaba a basquet y me gustaba. Hubiese continuado jugar pero por desgracia lo ballaron para que no nos colásemos y ahora solo dejan jugar las escuelas. La de veces que me colaba para acceder a la pista de al lado de mi casa. Qué recuerdos.

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