Asuán, historia de una obra faraónica

asuanFoto: wikimedia.org

 

Hace justo 50 años, el mayo de 1964 quedó acabada la primera fase de una obra de ingeniería faraónica, que fue la presa de Asuán, enclavada en el lago Nasser, al sur de Egipto.

El proyecto empezó a tomar forma el 1952, y a pesar de que el gobierno de los Estados Unidos quiso contribuir con una inversión por valor de 270 millones de dólares, nunca se llegó a hacer efectiva, así que el gobierno egipcio decidió financiar el proyecto por sus propios medios, que no eran otros que los beneficios que le reportaba el canal de Suez. Fue la Unión Soviética la que en 1958 participó en el proyecto sufragando un tercio el coste de la obra. También aportó los medios técnicos y humanos para la ejecución de las tareas de construcción de la presa, que se iniciaron en 1960 y que quedó acabada en 1970. La inauguración tuvo lugar el 21 de julio de aquel mismo año. Asistió el presidente de la URSS, Nikita Krushev, junto con el presidente de Egipto, Al Nasser. Pero la infraestructura no estaría totalmente operativa hasta 1976.

Las dimensiones de la presa de Asuán son colosales: 3600 metros de largada, 980 metros de ancho de base por 40 metros de ancho de cúspide y una altura de 111 metros. Las ventajas que supuso esta obra de ingeniería hídrica fueron entre otros paliar los efectos de las sequías que asolaron la región durante los periodos 1972-73 y 1983-84. Pero también suponía un riesgo que el templo de Abu Simbel pudiera quedar anegado, razón por la cual las autoridades egipcias optaron por trasladar algunos monumentos como el templo de Debod, que se encuentra emplazado en Madrid.

* Texto original en català.

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