Una vida adictiva


Foto: Rafael Pinto

Soy una persona a la que le gusta poder conocer gente de todo tipo, sea de donde sea, venga de donde venga o de culturas diferentes.

¡Hemos de procurar ser una unidad!

Mientras hablo con ellos y adquiero confianza y conocimientos con ellos, consigo dentro de mí una plenitud, tranquilidad y bienestar muy buenos y además me da confort y autoestima.

Cuando finalmente consigo abrir su corazón y su confianza en mí, adquiero un confort en la relación que acaba siendo buena. Procuro hacerla más contenta y feliz.

Esto para mí es como fumar, cuantas más veces lo hago más ganas tengo de hacerlo, es como una adicción. Aunque no he fumado nunca.

Muchas veces mi apariencia impacta por mi seriedad, y cuando se sabe quién soy en realidad, ¡¡¡quedan sobrecogidos!!!

Y yo contento de saber que aún dentro de nosotros, ¡¡¡existe un ser bueno y bondadoso como a la vez impresionante!!!

Realmente vale la pena despertar para ser todos más buenos y no tan: competitivos, agresivos, comparables…, para acabar siendo más cooperativos con los demás.

¿Cómo nos hace hacer o ser la sociedad actual en la que vivimos?

Ayudadme a hacer despertar a más gente de la que nos rodea, que la bondad se apodere de todos nosotros. Así tendremos una mejor convivencia en el mundo en que vivimos.

¡¡Hagamos un mundo mejor!! En el que se pueda vivir más sanamente.

*Texto original en catalán.

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