El porqué del triunfo de la ultraderecha europea

 
Foto: Robert Driese

El día 10 de octubre de este año, los medios de comunicación dieron para mí una noticia decepcionante (pero esperada). El partido ultraconservador UKIP (Partido de la independencia del Reino Unido) logró por primera vez (desde su fundación en el 1993) un escaño en el Parlamento británico.

Ya sé que muchos pueden pensar: ¿Por qué me preocupa tanto esta noticia internacional? Pues porqué este caso no está pasando solo en el Reino Unido, está pasando en: Francia, Grecia, Holanda, Suiza, Finlandia… Y a mí los extremos siempre me han dado miedo, tanto si son de derechas como de izquierdas, pero en el caso de la Unión Europea es la extrema derecha quién ahora mismo tiene el protagonismo.

La causa de que estos partidos ultraconservadores estén teniendo unos resultados de lo más exquisito se puede llegar a resumir con una sola palabra: crisis. Eso es, la gente tiene tanta desesperación y tanto ansía de volver a llevar una vida estable, que llega a tener tal depresión que consigue llegar al borde de la locura. Y una vez llegados a ese punto, empiezan buscar culpables de su situación, son: la inmigración, por haber robado sus trabajos, y la Unión Europea,que les ha estado engañando desde el primer día. En lo de la Unión Europea estoy de acuerdo, pero no culpo a la Unión sino a los que han llevado las riendas de la Unión desde su fundación. En cambio la extrema derecha lo hace más por patriotismo nacionalista.

A la gente que les vota les entiendo perfectamente por sus situaciones tan horrorosas, pero que también (aunque sea de vez en cuando) piensen en quién fue Adolf Hitler, un ultraconservador que se le eligió democráticamente, y luego, llegó a ser el máximo responsable de millones de muertes y asesinatos, desde su triunfo hasta su muerte (o mejor dicho, su desaparición). Y después, que sepan que tanto al UKIP, como a muchos otros partidos de ultraderecha europea: Frente Nacional, Amanecer Dorado, Partido Popular Suizo… también se les están eligiendo con la democracia por delante.

*Texto original.

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