Duro golpe a la libertad de expresión

Durante estas últimas navidades ha habido muchas noticias de lo más importantes, cosa que ya es costumbre con los tiempos que corren.

Pero lo que a mí no me parece una costumbre es estar viendo al mediodía el programa Al rojo Vivo en la cadena de televisión La Sexta, el jueves día 8 de enero de este año una vez finalizadas las navidades, y que de repente Antonio G. Ferreras (el presentador del programa), te informe que en París (Francia) ha habido un asalto islamista en la redacción de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, añadiendo que 12 personas han muerto tiroteadas (entre ellas Stéphane Charbonnier, el director del semanario) y que otras 11 han resultado gravemente heridas por tres terroristas yihadistas.

La noticia consiguió impactarme mucho, porqué según me fui informando, resulta que la revista Charlie Hebdo se ha hecho conocida mundialmente por sus caricaturas de Mahoma, cosa que cabreó mucho a los islamistas radicales. Ese ha sido el motivo por el cual los yihadistas decidieron cometer semejante masacre, por blasfemar sobre Mahoma, por lo tanto no es un simple atentado terrorista, es un duro golpe a la libertad de expresión.

Aparte los terroristas demostraron lo que la gente como ellos, está dispuesta a hacer. Arriesgar sus propias vidas para eliminar la libertad, la democracia y la cultura de esos países que contienen estas bases fundamentales entre otras para mantener una sociedad estable. Se pudo ver con claridad en una de las imágenes que pudieron grabar los medios franceses en plena barbarie como mataban a sangre fría a un policía herido, y mientras estaban en plena cacería gritaban en su idioma: “¡¡Alá es grande!!”

No nos confundamos, Alá no es solo grande para ellos, desde que empezó a popularizarse el conflicto islamista, muchos musulmanes, grandes amantes de Alá, han ido mostrando su reproche contra los yihadistas. Y más que cualquier otro occidental, ya que dicen sentir una profunda vergüenza, según lo que ellos mismos comentan en los medios. Así que no pongamos a todos en el mismo saco, los pacifistas existen en todas las religiones y en todas las culturas. Por mucho que los xenófobos occidentales digan lo contrario.

Para mí existe otro problema muy grave dentro de ello, y es que si siguen habiendo atentados de este tipo en occidente y en plena crisis económica, la fábrica de votos a la ultraderecha occidental irá multiplicándose cada vez más, y la vida a mí me ha enseñado que todo extremista sea de derechas o de izquierdas o lo que sea, nunca es partidario de la libertad de expresión, exactamente igual que los yihadistas. Así que la cosa puede acabar o muy mal o fatal.

Hasta aquí solo puedo pedir unidad por todo aquel que aún crea en la libertad y la democracia, y esperar que Alá nos pille confesados.

*Texto original.

Foto: Wikipedia.

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