Jaque mate al comercio histórico

En los últimos tiempos, Barcelona está asistiendo a una sangría de cierres de establecimientos emblemáticos que han dejado huella en varias zonas de la ciudad. Los motivos de la desaparición de estos negocios son diversos, tales como la imposibilidad ante la que se encuentran los propietarios para hacer frente al aumento en el contrato de alquiler del local que lo alberga, como es el caso del colmado Quílez, ubicado en la Rambla de Cataluña.

Otra causa sería el cierre por jubilación, cuando la descendencia del propietario no quiere heredar el negocio familiar, en cuyo caso se enmarcaría El Ingenio, una tienda centenaria (fue fundada en 1838), ubicada en el número 2 de la calle de Rauric, en el interior de la cual se puede encontrar un amplio abanico de artículos para fiestas, desde jefes cabezudos, disfraces, accesorios o incluso marionetas, así como un surtido de utensilios para espectáculos de magia.

Un factor que también puede influir en el cese de un establecimiento es la especulación inmobiliaria, un fenómeno al que ha tenido que hacer frente Olvido Baseiria, quien regenta desde 2007 Casa Anita, librería especializada en literatura infantil y juvenil, que se encuentra el número 14 de la calle de Vic, en un edificio que precisamente ha sido comprado por una empresa que ha venido presionando Baseiria para que traspase el local, situación ante la que la propietaria de esta tienda ha decidido recoger firmas de los vecinos para evitar que el establecimiento, que a pesar de ser bastante moderno, resulta entrañable, acabe recogiendo velas.

Si el Ayuntamiento de Barcelona siguiera el ejemplo del Gobierno de Portugal, que protege a los establecimientos con una singularidad arquitectónica como patrimonio de interés histórico-cultural, como es el caso de la librería Lelo, en Oporto, se evitaría esta dramática masacre comercial que no hace más que restar la personalidad del paisaje urbano de Barcelona, ​​porque los comercios son el alma de cualquier barrio, y aún más si se hacen querer por su gente.

*Texto original en catalán.

Foto: wikipedia

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