RULETA DE HIELO

Ante mis ojos escribí
nubes en el cielo.
Justo cuando te fuiste
todo mi ser cambió.
¿Dónde estabas, mi amor?
Mis sonetos se vuelven melosos
como el aceite.
Y mi voz se convierte
en terciopelo.
No te vayas;
porqué mi corazón
no sé si aguantara.
Ya tus palabras
me embaucan,
como una mujer vulgar.
Ante mis ojos,
canté mil besos
y mil canciones de cuna.
Pero tú no volviste,
y te volviste amarga.
¿Acaso no eras seductora
con tus amigos?
Porque yo fui uno,
y caí en tus redes
de demonio.
Y dime tú,
corazón de mi vida,
¿Por qué tuve que atarme a ti?
Yo te lo diré,
Porqué fui un estúpido
al querer estar a tu lado.
Menos mal que ya me he librado de ti
y de tus encantos de bruja.
Ahora vivo solo,
¡Y que bien estoy sin compañía!
Me ahogabas al estar dentro de ti
y de tu mundo de tesoros guardados
con secretos ocultos.
¡Qué suerte he tenido
de separarme de tu hechizo!
Sigo siendo un hombre libre
como un pájaro en el cielo.
Y tú seguirás siendo una espina clavada
en mi pecho, de cliente incierto.

Podrás encandilar a otro,
aunque yo mire en el espejo
y vea tu reflejo en una simple
ruleta de hielo.

Foto: Freeimages

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