LA ENERGÍA MÁS BARATA Y MENOS SEGURA

Este martes 26 de abril se cumplen 30 años del accidente ocurrido en la central nuclear de Chernóbil, el más grave en la historia de la energía atómica, que fue fruto de una combinación de negligencia humana y de infraestructuras precarias.

IMPRUDENCIA CATASTRÓFICA

El 26 de abril de 1986, los operarios de la central nuclear de Chernobyl, en la república de Ucrania, llevaron a cabo un simulacro para actuar en caso de corte en el suministro de alimentación energética. Debido a la interrupción eléctrica, el nivel de potencia del reactor principal se disparó hasta unos límites que el sarcófago que la albergaba no soportó y estalló liberando a la atmósfera una radiación comparable a 500 bombas de Hiroshima.

CONSECUENCIAS DANTESCAS

La explosión atómica del reactor de Chernóbil causó 31 muertos directos, pero también conllevó daños colaterales, como son cáncer de tiroides o malformaciones en fetos de mujeres gestantes en ese momento. Chernobyl se encuentra a tres kilómetros escasos de la ciudad de Prypiat, donde se había inaugurado un parque de atracciones sólo cinco días después del terrible accidente, coincidiendo con la festividad del día del trabajo. A raíz de los hechos, el parque quedó suspendido en el tiempo hasta hoy.

PREMONICIÓN CINEMATOGRÁFICA

El 16 de marzo de 1979 se estrenó en los cines de Estados Unidos la película El síndrome de China, protagonizada por Jane Fonda, que interpreta una reportera de televisión que investiga una supuesta ocultación de deficiencias de seguridad en la central nuclear de Ventana , en California. El personaje de la periodista va siempre acompañado de su inseparable operador de cámara, encarnado por un barbudo y greñudo Michael Douglas. El reparto lo completa Jack Lemmon, quien da vida al director de la planta energética. El argumento del filme fue premonitorio, ya que tan sólo doce días después del estreno, el 28 de marzo, se produjo una fusión en el reactor número 2 de la central nuclear de Three Mille Island, cerca de Harrisburg, la capital del estado norteamericano de Pensilvania. La fusión fue consecuencia de una avería en el alimentador del TMI 2, lo que impidió la eliminación de calor dentro del núcleo. Esta situación puso en alerta a las 25.000 personas que vivían en el área de influencia de la central. Irónicamente el suceso de Three Mille Island contribuyó a aumentar la venta de entradas para ver El síndrome de China.

ESTIGMA ATÓMICO

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la historia de Japón ha venido marcada por el horror nuclear, cuando en 1945 quedó traumatizado por la caída de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki. Los años 1997 y 1999, el país del sol naciente vivió con el alma en vilo por dos incidentes ocurridos en la central nuclear de Tokaimura. El primero fue fruto de un incendio que se declaró en uno de los reactores; y el segundo, por la manipulación de combustible del reactor. La catástrofe nuclear más reciente que ha vivido el país nipón ha sido la de la planta energética de Fukushima, que en marzo de 2011 quedó gravemente dañada por un tsunami originado por un terremoto previo, lo que propició el regreso del fantasma de Chernóbil, dado que se acercaba el 25 aniversario del desastre.

EL PÁNICO EN NUESTRA CASA

La noche del 19 de octubre de 1989, los vecinos de la localidad tarraconense de Hospitalet del Infante tuvieron un buen susto, ya que junto al municipio estaba la central nuclear de Vandellós 1 que sufrió un fallo en la turbina del reactor. El incidente supuso la desactivación de la planta generadora ese mismo año. Vandellós 1, inaugurada en 1972, fue la tercera central nuclear a entrar en funcionamiento en España, después de José Cabrera o Zorita, en Guadalajara, en 1968 (desmantelada desde 2006); y Santa María de Garoña, en Burgos, inaugurada en 1970, que estuvo activa hasta su clausura en 2011 a raíz de la catástrofe de Fukushima.

Todos estos hechos dejan patente que la energía nuclear a pesar de no ser destructible puede ser destructiva si no se controla como es debido y se gestiona en instalaciones adecuadas.

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