APRENDIZ DE POETA ESTRESADA

El pasado 19 de abril presenté Cant d’Alzina, mi recopilación de poesías que ha publicado la editorial Pont del Petroli. Me hizo mucha ilusión porque es el primer libro que publico. Mi compañero de EXIT21, Jordi Riu, escribió una crónica de la presentación. Pero yo quiero explicar algunos detalles, desde el punto de vista de la autora, que complementan su texto.

Antes de que comenzara el acto, estuve mirando sillas porque tengo tendencia a tener problemas de lumbares. Por eso, escogí una silla con respaldo alto y ruedas, como las sillas de despacho. La verdad es que era muy cómoda y me tomé la libertad de leer las poesías sobre ella.

Cuando comenzó el acto estaba muy emocionada; pero sobre todo lo estuve cuando pusieron el vídeo de la alcaldesa de Badalona, ​​Dolors Sabaté, que no pudo asistir por problemas de agenda.

UN ACTO CON DIBUJO

El editor, Joan Puche, y mi exmonitor del esplai e ilustrador, Marc Torrecillas, hablaron sobre el libro. Quería que en mi libro hubiera dibujitos y le pedí a Marc Torrecillas, que tradujera mis poesías en imágenes. Cuando las vi plasmadas en papel me encantaron.

UNA GENTE MUY PARTICULAR

Un grupo de personas recitaron algunas de mis poesías. Las personas las escogí yo, y los poemas que les tocaba también. Había gente del teatro del Círculo Católico que me conocía de pequeña. También había un profesor que conocí en un curso de verano de la Universidad de Barcelona, ​​Marçal Font y Espí, que es poeta igual que yo y forma parte de la asociación Pont del Petroli. Desgraciadamente hubo una chica que tenía que leer, pero no pudo porque le había surgido un trabajo fuera de Badalona. Me desmoralizó un poco, pero hice de tripas corazón. También recitaron dos personas de danza. Estaba tan nerviosa que quería que todo el mundo lo hiciera perfecto y no paré de mirar a la gente que leía desde el atril.

UN OBSEQUIO CON MUCHO SENTIMIENTO

Quería hacer un regalo a las personas que habían hecho posible este evento. Quería que no lo olvidaran nunca, así que les ofrecí la poesía que había leído de entrada en un sobre blanco y una dedicatoria. Con firmeza llamé uno a uno los rapsodas. Me puse de pie y les daba el obsequio. Fue un momento muy emotivo.

En medio de tanta emoción, resbalé un poco de la silla. No caí de milagro y me incorporé de nuevo. El caso fue que no le di importancia hasta el día siguiente.

EL DÍA 20

Al levantarme me sentí un poco extraña. No me podía levantar, me costaba mucho incorporarme. Tenía todo el cuerpo rígido como una tabla. Me di cuenta que me había quedado clavada. Cuando llegué a casa después de trabajar, tuve que ir de urgencias al hospital y me dijeron que tenía lumbago fruto de la tensión previa a la presentación y del mal gesto sobre la silla.

UN SAN JORGE CON BATALLA

El día 22 por la tarde estuve firmando en la plaza de la Vila de Badalona. Antes de ir, fui a casa de una amiga a hacerle la dedicatoria. Después, fui hacia la plaza y cuando estaba a punto de cruzar, vi el editor en el bar del Círculo Católico, un bar de toda la vida. Me hizo entrar, me invitó a un café y aprovechamos para terminar algunas cosas. Al salir del bar, fui a ver en qué parada estaba mi nombre y lo localicé en una que estaba entre el ayuntamiento y la carretera. Me senté justo a las 17:45. Me vino mucha gente conocida y no paré de firmar y dedicar libros. Terminamos a las 19:00, para la una y media estaba el protocolo. Me hicieron entrar en una sala bastante grande, donde había un pequeño vermut y un refrigerio. La alcaldesa dijo unas palabras y recitó un poema de Carmen Guasch.

Al día siguiente, día de Sant Jordi, fui a las 11:00 en la parada de la Editorial Pont del Petroli. Yo quería salir antes para que más tarde me habían convocado a la parada del Círculo Católico y no quería llegar tarde porque sabía que la una no se podría transitar por la calle debido a la gente que había, pero mis padres no me dejaron y me quedó hasta la una; así que me tocó correr y agobiarme. Además, libré una gran batalla con los libros que, por cierto, se agotaron. No sé cuántos libros habrá en estos momentos en las librerías, pero yo ya estaba estresada.

Cant Alzina Pont Petroli

UN ESTRÉS DEMASIADO GRANDE

En la parada del Círcol me vino mucha gente conocida, y la verdad es que se vendió mucho. Terminamos a las 14: 15h. A continuación, fui a comer y después, bajé de nuevo a la parada del Pont del Petroli a las 18: 00h. Fue un no parar constante, aunque tuve momentos en los que no venía nadie y podía ver agua y descansar un poco.

Pero el hecho es que tuve que correr de nuevo para llegar al teatro del Círculo Católico donde hacían un recital de poemas de Antonio Machado que no me quería perder, a pesar de estar demasiado cansada. Me salieron todo los nervios de golpe. Fue una dura batalla.

UN RECITAL QUE ENAMORA

El recital de Machado me encantó. Habían hecho unas diapositivas que explicaban toda su biografía. Y para acabarlo de rodar, leyeron varias poesías suyas; todas muy bonitas. No sabía por qué decantarme. Me cayó la baba de la emoción. Después del recital, volví otra vez a la parada del Pont del Petroli hasta las 20h. Entonces, me dirigí a casa, arrastrándome porque estaba reventada, llevaba un estrés que no me aguantaba.

UN TRABAJO Y UNA EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA

PerO no olvidaré la experiencia de mi primer libro en una fiesta de Sant Jordi. ¡Fue sensacional! ¡Una pasada! No me importó tener que escribir muchas dedicatorias. Parecía que lo hubiera hecho toda la vida y mi mano no se cansaba nunca; pero en cambio mis pies se habían convertido en plastilina de tanto subir y bajar. Espero que el año próximo, no esté tan clavada. ¡No quiero estrés! ¡Estrés no, por favor! Quiero ir tranquilA y saborear la fiesta de las rosas y libros con toda mi alegría.

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