COMO INFORMAR SOBRE LA DISCAPACIDAD

Muy a menudo, los medios de comunicación todavía dispensan a las personas con discapacidad un tratamiento discriminatorio. Los medios de comunicación, como altavoces de la sociedad, tienen el deber de referirse a las personas con discapacidad intelectual de una manera respetuosa e inclusiva a la hora de transmitir informaciones sobre ellas.

Desde EXIT21 reivindicamos inculcar un vocabulario respetuoso e inclusivo a los medios de comunicación en aquellas informaciones referidas a las personas con discapacidad. Para erradicar los estigmas y prejuicios presentamos este decálogo.

Erradicar la terminología anticuada

Para una comunicación respetuosa y responsable resulta indispensable rehuir aquellas palabras obsoletas del tipo subnormal, mongólico, retrasado, inválido o enfermo. Un caso evidente de comunicación no respetuosa e irresponsable lo encontramos en la letra de la canción En bandeja de plata del cantante Enrique Bunbury, la cual contiene los términos “subnormal” y “retrasado mental”. Del mismo modo, apareció publicado en un número la revista ¡Hola! un artículo sobre el síndrome de Down en la que salía la expresión “morfología mongoloide”.

No basta con buenas palabras

El hecho de que un diccionario o institución lingüística como el Instituto de Estudios Catalanes (IEC) especifique que un término es obsoleto no es suficiente mientras éste haga perdurar los estigmas y prejuicios. Es imperativa una revisión léxica.

¿Discapacidad o diversidad funcional?

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas (ONU) utiliza el término persona con discapacidad, aunque la opción diversidad funcional es aceptada en ciertos sectores del ámbito de la discapacidad.

La persona, ante todo

Un error cometido frecuentemente por los medios de comunicación es el de referirse a las personas con discapacidad como discapacitados/discapacitadas, un reduccionismo con el que se las anula como personas.

Discapacidad no es sinónimo de enfermedad

Otro error muy común entre los medios de comunicación es el de equiparar discapacidad con enfermedad. Hay que matizar que una enfermedad es cuando se tiene la gripe o el sarampión, mientras que la discapacidad es una condición inherente a la naturaleza de algunas personas.

Confusión verbal

La confusión de la discapacidad con enfermedad conlleva que los medios de comunicación asocien el verbo “sufrir” a la síndrome de Down, cuando lo más correcto y apropiado es utilizar el verbo “tener”. Un ejemplo flagrante lo encontramos en un artículo publicado en el diario 20 minutos, en el que se puede leer: “Madelaine Stuart, una joven de 18 que padece la síndrome de Down…”.

“Persona sin discapacidad” mejor que “persona normal”  

Una correcta praxis lingüística pasa por usar el término “persona sin discapacidad” en sustitución de “persona normal”, dado que se trata de una palabra que encasilla a las personas en categorías, además de tener connotaciones discriminatorias.

Patetismo informativo

A menudo, los medios de comunicación hacen un muy flojo favor a las personas con discapacidad cuando informan sobre ellas, presentándolas en un contexto visual que induce a la lástima y la compasión. Para una información respetuosa y responsable es necesario que los medios muestren las personas con discapacidad con imágenes que reflejen la normalidad cotidiana.

Tratamiento infantilizador

Otro error recurrente entre algunos medios de comunicación es el de otorgar a las personas con discapacidad un tratamiento de condescendencia y paternalismo, lo que transmite el concepto erróneo de que los individuos de este colectivo no son capaces de llevar una vida normalizada.

Salir de los tópicos

Para una información veraz, objetiva y rigurosa, los medios de comunicación deben evitar las frases del tipo “las personas con discapacidad son…”, porque es la manera más fácil de caer en los tópicos. Hay que tener en cuenta que cada persona es única e irrepetible o, como bien dice la letra de la famosa canción del Super 3: “Todos somos tan originales, no encontrarás dos de iguales”.

En una sociedad cada vez más globalizada y conectada, las personas con discapacidad buscan su lugar en el mundo y los medios de comunicación deben tener conciencia de su papel para que éstas se sientan integradas y aceptadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *