Reloj de arena

Amando en el tiempo

yo anduve a paso ligero,
mientras que las agujas giraban
como si fueran un espejo.
Yo amaba el tiempo

porqué es mi vida,
porqué es soneto que no para,
que hace tic tac
con una eterna melodía de pajarillos.
Pero mi muro se ha agotado,
y el péndulo de pared se empieza mover.
Amaba el tiempo como si fuera cada gota mágica,
Y el tic tac no para.
Parece un cuco que canta sin demora.

Yo amaba el tiempo,
porque el tiempo es oro.
Porque cada hora que pasa,
cada segundo y minuto

cuenta como un susurro.
Y los susurros parecen cuentos de soneto
que te están diciendo algo.
Pero llega las doce y todo cambia,
todo gira al llegar la noche.
Yo amaba un reloj,

un reloj viajero,
que no tiene agujas,
no tiene números
y es antiguo, muy antiguo.
Tan sólo te dice el tiempo que cae

y el momento preciso que acabará.
Tan sólo verás piedra,
minúsculos movimientos de lágrimas inquietas
Pero, ¿por qué?
Porqué es un reloj de arena,
que baila en suaves olas de mar
como si fueran alfombras de rosas y de pétalos.

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