NOCHE DE LATIDOS

En una noche cualquiera,

en un jardín de ensueño

cantaba un gorrión

con aires de una canción de arpa.

¿No oís el bum bum?

¿No oís ese silbido?

Es noche de latidos.

Unos hacen suspirar,

otros recordar.

Los anteriores de éstos

aman sin piedad.

¿No oís el bum bum?

¿No oís ese silbido?

Es la oscuridad empañada

de amor.

En soledad canta

y cuando el sol

vuelve por la mañana

este bello jardín desaparece sin más.

¿No oís el bum bum?

¿No oís ese silbido?

Son los grillos que hacen suspirar.

Gozamos de su concierto,

Como pequeños latidos

de un corazón,

De un sueño sin final.

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