RENOVAR PARA NO MORIR

En plena celebración del 60 aniversario de Caprabo, el pasado 6 de junio, quedó inaugurada la reformada tienda de la calle de Sants 300. La empresa evoluciona con una nueva filosofía para adaptarse a las nuevas demandas y exigencias de consumo.

CAUSAS PROPIAS Y AJENAS

En el periodo 2009-2019, el grupo Eroski ha obtenido unos ingentes beneficios, pero también unas pérdidas millonarias. Las causas de esta sangría son de dos índoles. De una banda, Caprabo ha registrado unos números negativos derivados de la enorme cantidad de género que se derrocha.

Los artículos pispados (especialmente de cosmética y charcutería) representan un agujero negro que, a pesar suponer el 1%, se traduce en cientos de miles de euros.

De la otra, la pugna por la clientela a que la cadena de distribución alimentaria se encuentra enfrascada con la competencia.

PLAN RADICAL DE RECUPERACIÓN

 

Para revertir la delicada situación financiera en que se encuentra inmerso, el grupo Eroski apostó en junio de 2018 para una solución radical.

Esta solución se conoce como «Plan 50». Como su nombre indica, esto implica la remodelación de cincuenta tiendas de la cadena, escogidas como las más idóneas, implementando una nueva filosofía comercial.

IMAGEN ROMPEDORA

El hecho más destacable de la nueva imagen de Caprabo radica en el marrón balear (en sustitución del azul cielo) que cubre las paredes y pilares del local. Esta tonalidad cromática otorga un ambiente más elegante, potenciado por una iluminación más intensa.

Los murales de frescos y congelados tienen los marcos y los contornos pintados de negro, así como los puertos. Los paneles ubicados encima de los murales y paradas de frescos, también son marrón balear con franjas verticales de colores.

Los pasillos están señalizados con paneles negros indicando la familia de productos que hay en cada uno.

UN MERCADO EN UN SUPERMERCADO

El propósito de la reforma de las tiendas Caprabo es darles una apariencia de mercado de abastos. De esta manera, al entrar al establecimiento de Sants 300, es la frutería, presidida por una mesa con una selección de productos de temporada.

Esto ha comportado la eliminación de una línea de cajas para aumentar la percepción de amplitud.

En la sección de charcutería, hay unos expositores de madera qué exhiben un surtido de embutidos y los quesos selectos en una isla frigorífica.

UN NUEVO ORDEN

Al margen de los frescos, el resto de productos de consumo básico ha variado de ubicación.

Así, por ejemplo, a los refrescos, aguas, zumos y cervezas, comparten con los aperitivos, frutos secos y aceitunas el mismo pasillo donde estaba la droguería.

Sin embargo, los aceites y vinagres están unificados con las salsas, harinas, y pasta seca.

Este movimiento de secciones conlleva la lógica desorientación de los clientes, y también del personal de la tienda.

RECURSOS HUMANOS RECICLADOS

La nueva filosofía de Caprabo implica la regeneración de parte de la plantilla de las tiendas seleccionadas. Esto se traduce en que unos cuantos empleados que trabajaban como auxiliares de planta, están ahora reconvertidos en personal especializado en frescos. Eso sí, siempre orientados por formadores de la empresa.

CHARLAS FORMATIVAS E INFORMATIVAS

Al empezar las obras de reforma, los directivos de Caprabo nos convocaron una reunión informativa en la oficina de la tienda. El propósito de la charla era el de informarnos del actual panorama económico de la empresa, y que se espera de nosotros.

Dos días antes de la apertura al público del nuevo establecimiento del eje comercial de Sants, asistimos a una clase magistral en la sede central. Allí se nos dio consignas para dar al cliente una atención de calidad.

CELEBRACIÓN POR APERTURA

Por fin llegó el 6 de junio, día de la apertura al público de la tienda con la nueva imagen corporativa. Para la ocasión se colocó en la entrada del establecimiento dos columnas formadas por globos blancos y azules. En el interior había degustaciones de productos.

A los clientes se les obsequió con una bolsa de tela con productos dentro.

La remodelación de Caprabo de Sants 300 (ha supuesto una inversión de 73.000 euros) representa la última oportunidad de salvación. Sin embargo, no es suficiente si el personal que la hace funcionar no pone actitud por su parte. Se trata de renovar para no morir.

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