SOBREMESAS EN MUY BUENA COMPAÑÍA

Los Reyes Magos han dejado regalos a millones de hogares por toda España. En los últimos años, las peticiones más demandadas a Sus Majestades de Oriente son presentes tecnológicos como móviles inteligentes, tabletas o consolas de videojuegos.

Pero antes de que estos ingenios aparecieran, los regalos más populares eran los juegos de mesa. Y en este tipo de artículos lúdicos, el extinto fabricante MB era todo un referente. Desde que fue fundada por Milton Bradley en 1860 (este 2020 se cumple el 160 aniversario), la compañía, adquirida y absorbida por el gigante juguetero Hasbro, ha lanzado al mercado varios productos lúdicos. Algunos son tan populares como el Conecta4, Simón, quién es quién, Tragabolas o Operación. Todos ellos fueron comercializados entre las décadas de 1970 y 1980, con la virtud pedagógica de fomentar la agilidad mental, intuición y astucia.

OBJETIVO: CANTAR CUATRO EN LÍNEA

Uno de los juegos de mesa de más éxito de la historia de MB es el Conecta4 (Form4). La mecánica consiste en colocar unas series de fichas rojas y amarillas (esto limita cada partida a dos jugadores) dentro de un mostrador vertical con orificios. El objetivo del juego es alinear a cuatro del color correspondiente, ya sea en vertical, horizontal o diagonal.

Creado por Ned Strong y Howard Wexler en 1974, el Conecta4 tiene similitudes con el no menos popular Tetris.

LO QUE SIMON DIGA

El conocido como Simon (Simon says, en la versión original) fue lanzado en 1978, siendo, además el primer juego electrónico de MB. El aparato en forma de disco, en cuyo centro tiene los botones de control, consta de cuatro pulsadores de colores rojo, amarillo, azul y verde. Las reglas se basan en una secuencia aleatoria de sonidos y flashes los pulsadores que el jugador debe ser capaz de reproducir. Así pues, el propósito de la mecánica de juego es poner a prueba la memoria de los jugadores.

LAS PISTAS CONDUCEN A LA IDENTIDAD

El originalmente llamado Quién es quién (Guess who) consiste en dos mostradores horizontales, uno rojo y uno azul que incorpora varias hileras de fichas abatibles. En cada panel hay ilustrado el dibujo de un personaje con el nombre correspondiente. El juego viene acompañado de una serie de cartas en las que se especifican las pistas relativas a cada personaje.

El jugador que antes identifique el personaje según los indicios facilitados, es el ganador.

CADA UNO A SUS BOLAS

Otro de los productos de la firma engullida por Hasbro con más aceptación, sobre todo entre los más pequeños es el Tragabolas (Hungry, hungry hippo), lanzado en 1974. Se trata de un mostrador que incorpora cuatro figuras en forma de hipopótamo, cuya boca se adelanta mediante una palanca.

El objetivo del juego consiste en atrapar con el mecanismo de extensión las bolas que hay en el centro del tablero. Gana quien más bolas consiga recoger.

PRECISIÓN QUIRÚRGICA

Operación fue una propuesta de MB pensada para emular los cirujanos. El set del juego consta de un tablero que simula una cama de quirófano. En la superficie hay dibujado un personaje que representa el paciente al que operar. A ciertas partes de la anatomía hay unos orificios de los que hay que extraer mediante unas pinzas los órganos y huesos. Si las pinzas tocaban el fondo del mostrador, el mecanismo incorporado al mismo lo detectaba y activaba la alarma luminosa integrada en la nariz.

A pesar de los tiempos actuales, de juegos cada vez más realistas e inmersivos, los clásicos de sobremesa de Hasbro todavía tienen aceptación entre el público.

De hecho, diarios como Sport y El Periódico todavía promocionan entre sus lectores la adquisición de estos clásicos del entretenimiento.

Porque los juegos clásicos propician sobremesas en muy buena compañía (lo de «muy buena» podría interpretarse como un significado alternativo del acrónimo MB).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *