Galicia, un lugar para perderse

Nunca he estado en Galicia, pero tengo un amigo que es de ahí. Me ha hablado muy bien de este territorio y por eso he escrito este artículo.

Galicia es una comunidad autónoma española, situada en el noroeste de la península ibérica. Está formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, que se componen de trescientos trece municipios agrupados en cincuenta y tres comarcas.
La capital es la ciudad de Santiago de Compostela, mientras que Vigo es el municipio más poblado.

Geográficamente, está bañada al oeste por el océano Atlántico y al norte por el mar Cantábrico. Limita al sur con Portugal y al este con Asturias y Castilla y León (provincias de León y de Zamora).

Además del territorio continental, Galicia tiene un conjunto de islas, como las islas Cíes, el archipiélago de Ons y el de Sálvora, las islas de Cortegada, Arosa, las Sisargas, las Malveiras y otras más pequeñas.

Galicia posee 2.701.743 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2018. En Galicia se hablan el castellano y el gallego.

Quesos famosos
Mi amigo me ha hablado muy bien de los quesos gallegos. Uno de los más conocidos es el de “tetilla”, un queso suave, de textura mantecosa y con un gran sabor a leche.
Otro queso muy conocido es el de San Simón, que tiene forma cónica. Tiene una corteza dura de color amarilla y un olor ahumado muy característico.

El queso Cebreiro también es muy famoso. Se hace en la provincia de Lugo. Tiene forma de sombrero de seta, y tiene un gusto un poco picante.

Una buena mariscada
Si preguntamos a alguien sobre lo que conoce de Galicia, seguramente nos va a hablar de su marisco. El clima del litoral gallego hace que su marisco sea especial. Los percebes, cigalas, camarones, bogavantes, nécoras, centollos, vieiras y bueyes de mar son algunas de las delicatessen de la gastronomía gallega.

Uno de los platos estrellas es el pulpo a la gallega. Su preparación típica es la que se conoce como á feira, que consiste en “asustar” al pulpo (sumergirlo y retirarlo en agua caliente unas cinco o seis veces), para después cocerlo y cortarlo a rodajas. Después se sirve en un plato con aceite de oliva, sal y pimentón dulce.

Por todo esto, tengo muchas ganas de visitar Galicia. Eso sí, cuando pase el coronaviurs y podamos disfrutar de Galicia como se merece.

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