ALAS AL ANOCHECER

¡Oh; bella dama de la noche!
Nos vigilas nuestros sueños
des de allí arriba
entre las estrellas.
Iluminas con tu gran haz brillante
nuestras alcobas
llenándolas de luz brillante celestial,
quitándonos el miedo a la oscuridad
ahuyentando nuestros peores sueños.
Ocultando las imágenes
que el sueño nos quita,
Mientras en el cielo esté,
dormid tranquilos.
Yo os vigilaré,
Vuestros ojos podéis cerrar.
Dormid, descansad,
hasta que empiece un nuevo día,
y el cantar de un jilguero
os despierte con alegría.

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