Palo en el clásico antes de la Copa

El Barça de Koeman perdió el clásico ante el Real Madrid por un apurado 2 a 1. Los blaugranas se toparon con un rival crecido por la victoria en Champions ante el Liverpool pero que fue de más a menos.

Poco antes de iniciarse el encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del exjugador blanco Antonio Calpe.

A pesar de que los culés empezaran con una marcha menos, Messi pudo haber marcado un gol olímpico que el palo impidió. Más suerte tuvo Benzema, que tuvo premio con un gol de tacón en el minuto 13. Luego, Toni Kroos hizo lo propio de falta directa en el 27. Con esa ventaja en el casillero se fueron a la media parte.

El choque cambió de repente y bajo un diluvio universal fue el conjunto blaugrana el que dominara durante la segunda mitad. Mingueza puso algo de luz en medio de la tempestad recortando el marcador en el minuto 59, pero no fue suficiente para conseguir al menos un empate.

También cabe destacar la intervención de Ter Stegen. De no haber sido por él, el tercer tanto local hubiera subido al marcador.

En el último suspiro, Ilaix Moriba podría haber empatado pero su volea impacto con el larguero.

Un clásico como los de antes

A diferencia del clásico de la primera vuelta, este nos lleva a los partidos llenos de jugadas polémicas. El posible penalti de Mendy sobre Braithwiate que el árbitro no señaló fue el punto dictaminante que cambió el transcurso de la disputa. Viendo el acta del colegiado Gil Manzano repleta de amonestaciones (incluyendo a Koeman) nos lleva a recordar aquellos clásicos de antaño.

La liga todavía es posible

Llegados a este punto y a ocho jornadas para el final del campeonato, este marcador adverso podría condenar las aspiraciones del cuadro barcelonista, pero no se debe tirar la toalla antes de tiempo.

A estas alturas de la temporada aún queda mucho por jugar, y tan solo se puede considerar un alto en el camino para retomar así la racha victoriosa que hasta ahora han mantenido.

El primer título de Koeman

Dejando de lado el clásico, ahora toca centrarse en el primer título de la temporada, la final de la Copa del Rey que les enfrenta al Athletic de Bilbao que viene de perder la final del año pasado contra la Real Sociedad.

Esta otra final es distinta pues se encuentran los dos equipos que más copas suman entre ellos. Se espera un choque de trenes y con el aliciente de que este podría ser el primer título de Koeman desde que está en el banquillo culé.

Para los blaugranas esta final significa, junto con la liga, un salvavidas para olvidar el fiasco de la Champions. El hecho de poder conseguir el doblete (Copa y Liga) ya es mucho para ellos.

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