PISCINA, UN MEDIO DE TERAPIA INCLUSIVA

Ya se sabe que el deporte en si tiene gran importancia para la salud y para estar bien consigo mismo.

Desde hace mucho tiempo, se ha tenido el conocimiento de que el agua es un medio sanador que limpia, depura, libera tensiones y al mismo tiempo relaja la musculatura, el cuerpo y la mente.

En este caso voy a hacer referencia a la natación adaptada y sus beneficios para todas aquellas personas que tienen poca movilidad por enfermedades como la parálisis cerebral u otras.

La natación adaptada les ofrece muchos beneficios: les ayuda a tener confianza en ellos mismos para así perder el miedo al agua y a superar las barreras, les ayuda a relajar y a tonificar el cuerpo, a mejorar la fuerza y la resistencia física, les aumenta la capacidad pulmonar, les ayuda a integrarse socialmente, a poner en funcionamiento todos los miembros del cuerpo, a tener más flexibilidad (ya que en el agua el cuerpo pesa menos), les mejora la coordinación motora para así no sufrir caídas y roturas y a la coordinación en general (agilidad, equilibrio y tener una buena educación del esquema corporal y el control del cuerpo).

También ayuda a tener destreza a mejorar la movilidad, a ocupar el tiempo libre y de ocio, a la motricidad, a flotar y a conocer su propio cuerpo.

ACCESO Y ADAPTABILIDAD EN LAS PISCINAS
Las medidas de acceso que deberían tener todas las piscinas sean abiertas o climatizadas, públicas o comunitarias tendrían que ser:

– Una rampa con pendiente suave a dos alturas en los dos lados en la que al final ha de haber una zona plana de metro y medio de largo para poder mover la silla y girar en donde la profundidad no puede superar los 75 cm

– Los suelos han de ser adherentes y antideslizantes

– Grúas para ayudar la entrada y salidas de las personas con poca movilidad y sillas de piscina en las que tendrían que apretar una pequeña palanca y que se pueden encontrar muchos tipos o sino también lo pueden hacer por las escalerillas

– En todas ellas debería haber algunas zonas en la que la profundidad no pueda ser mayor a 120 cm de agua

– Vestuarios y zonas de cambio tendrían que ser amplios, con agarradores y duchas adaptadas para sus sillas de ruedas e incluso deberían tener acceso a baños incorporados

– Sillas de ruedas para agua para poder usar las también para las duchas.

– Sus carriles laterales tendrían que ser reservadas para las personas de cierta edad y con discapacidad y también deberían contar siempre con una silla de ruedas mecánicas.

El material que se puede encontrar en ellas y se puede utilizar son colchonetas, churros de goma espuma de diferentes colores, flotadores, burbujas y corchos

En conclusión, creo que en general es una actividad muy completa y útil en todos los aspectos y para todas las personas sean cuales sean sus condiciones y necesidades, siempre que existan todos los medios y recursos necesarios para llevarlo a cabo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *