Un verano de mar y montaña

Después del último destino en Marina D’or (2019) y una escapada en Tremp (julio del 2020) , bien podría decir que las de este 2021 han sido unas vacaciones bien merecidas y al mismo tiempo muy bien aprovechadas.

A pesar de haber estado solo tres en días en Malgrat de Mar puedo concluir que ha sido uno de mis mejores viajes, no solo por todo lo acontecido en referencia a ciertas actividades, además de la compañía de un grupo más joven, sino también por aquellos momentos que me llevo a nivel personal con mi pareja.

De este destino de la Costa Brava me llevo como recuerdo un hotel de ensueño, una gente muy cercana y sobre todo el inicio de nuevas y bonitas amistades con los compañeros que he conocido.

Talarn, un lugar para perderse

A lo largo de todos los viajes que hecho en todos mis veranos (que no han sido pocos), me quedaría con Tremp, concretamente Talarn, para perderme. O lo que es lo mismo: es el lugar mas idóneo para un retiro espiritual.

El pantano de Sant Antoni cuenta con 12 km a la redonda de los más bellos paisajes para contemplar, ya sea una puesta de sol o un atardecer, mientras te das todos los baños que quieras y más.

Dicho pantano cuenta también con un club náutico con zona de picnic en donde pasar el día. Se podría decir que estando en esa zona puedes parar el tiempo y no pensar en nada, solo disfrutarlo.

Incluso también puedes conocer parte de su historia contemplando el Castell de Mur al igual que las ermitas de Calvari, la de Sant Sebastià y la de Sant Salvador. Por todo ello, es bien seguro que de Talarn no querrás salir.

Sin tiempo para aburrirse
Con una semana así de completa bien podría decir que han sido unas vacaciones para no aburrirse porque no tienes tiempo ni para eso.

Malgrat de Mar es sinónimo de diversión sobre todo si contamos con su zona de recreativos así como el Marineland o el parque Francesc Macià, entre otras tantas actividades.

Tremp es otra manera bien diferente de pasar el verano : aventura, cultura, y todo aquello para dejar volar todos los sentidos y al mismo tiempo encontrarte espiritualmente.

No cabe duda que en las vacaciones de este año puedo decir que he tenido un verano de mar y montaña.

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