Fragmento cortado II

De una flor delicada,
apareció de la nada,
y como si fuera un pensamiento,
salió envuelta en fuego.

¿Cómo puede ser que el sol haya nacido del horizonte?
No es un atardecer,
ni tampoco un amanecer,
es simplemente que nació alegre y sonriente.

Más bello que el agua
como los cangrejos al caminar
y cuando sale el sol se va,
todo son sombras,
ya no hay bellezas en ellas.
Tan sólo queda,
navegar en silencio.

Oyes susurros
y a la vez murmuras,
pero lo que ves,
es noche absoluta,
negra y oscura,
tan sólo queda la luna,
que ilumna una capa de tinieblas.

* Texto original.

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